Uso de las redes sociales como herramienta para la comunicación política

Lic. Julio César Torres Barajas

La convergencia de las tecnologías de comunicación e información (TIC´s) ha revolucionado la manera en como la sociedad accede a los productos y servicios que produce. En la actualidad contamos con dispositivos móviles como los teléfonos inteligentes o smartphones, tabletas, smartwatch, computadoras portátiles, entre otros, que nos permiten solicitar un servicio de taxi, realizar transacciones bancarias, encontrar las mejores rutas para llegar a nuestros destinos, escuchar música, leer o ver noticas en tiempo real, etcétera.

La presencia cada vez más frecuente y “necesaria” de las TICs en las actividades humanas es conocida como cuarta revolución industrial, cuyo término fue acuñado por Klaus Schwab, quien en su libro del mismo nombre afirma que “Estamos al borde de una revolución tecnológica que modificará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. En su escala, alcance y complejidad, la transformación será distinta a cualquier cosa que el género humano haya experimentado antes".

Esta temática ha sido analizada y debatida por líderes mundiales en el Foro Económico Mundial (Davos) en las ediciones de los años 2016 y 2017 quienes, animados por Schwab, también director del Foro, visualizan las ventajas que las nuevas tecnologías ofrecen para ampliar la brecha que actualmente impide que grandes sectores de la población acedan a servicios básicos de salud, económicos, sociales y culturales en los países en vías de desarrollo, y aún en los industrializados.

La premisa del Foro de Davos es que los adelantos tecnológicos crean algoritmos muy sofisticados que generan ecosistemas cada vez más complejos y eficientes, que ayudan a mejorar los productos y servicios que se ofrecen en la actualidad. Esto a futuro reducirá los costos y propiciará que más gente en todo el mundo pueda tener acceso a todos ellos sin mayor problema.

Manuel Castells, por ejemplo, señala que la revolución digital está interviniendo en campos como la biología, la psicología, la genética y la estadística para desarrollar nuevos productos sanitarios que antes eran impensables, y a los que muy pronto la población podrá tener acceso.

Los modelos de negocio también han sufrido cambios radicales. El modelo clásico de empresa u organización con grandes cúmulos de gente trabajando en enormes oficinas o complejos se ha fragmentado para dar paso a pequeñas oficinas, con un reducido número de personas que interactúan de manera virtual con otros colegas en varias partes del mundo o del país.

Mediante sofisticados sistemas de comunicación se establece un diálogo directo, eficiente e inmediato, se realizan reuniones virtuales con colaboradores en streaming, se acumula, administra y envía grandes cantidades de información por medio de “la nube”.

Estas nuevas formas de comunicación han permeado también a las instituciones públicas, quienes aprovechan los beneficios de las nuevas tecnologías para volver más eficientes los procesos de atención a la ciudadanía, y ofrecer trámites y servicios virtuales y digitalizados para reducir las aglomeraciones de gente, las largas e interminables filas, y en particular las malas prácticas de corrupción y burocracia que persisten como flagelos en nuestra sociedad.

Esta práctica también conocida como “Gobierno Abierto” busca crear un nuevo modelo de relación entre los gobernantes, las administraciones y la sociedad que fomente una mayor colaboración y participación de la ciudadanía en la toma de decisiones públicas, en las políticas públicas y en los presupuestos.

Este nuevo modelo de comunicación política utiliza las nuevas tecnologías para crear ambientes más colaborativos entre los gobernantes y los gobernados, mediante el uso de las plataformas digitales que los nuevos medios de comunicación como las redes sociales facilitan.

Mediante el uso de las plataformas digitales como twitter, facebook o youtube las autoridades tienen formas más eficientes y efectivas de comunicar a la sociedad, las decisiones políticas trascendentales que afectan de manera positiva o negativa la vida pública.

Los partidos políticos, como instituciones públicas formadoras de conciencia democrática, participan también de esta nueva forma de comunicación al utilizar a las redes sociales como medios para dar a conocer las actividades que realizan, informar sobre las decisiones de sus órganos de autoridad, difundir su doctrina, o mantener la comunicación con sus simpatizantes y afiliados.

Al utilizar las redes sociales, las instituciones tienen forma de segmentar con mayor precisión y seleccionar a los públicos a quienes les interesa hacer llegar sus mensajes, y de esta forma tener una comunicación más efectiva al enviar su información.

La comunicación política, sin embargo, no puede quedarse como una herramienta de transmisión y recepción de información. El proceso de comunicación exige el establecimiento de un diálogo que permita el intercambio cultural y cognitivo de quienes participan en él.

El acceso democrático a las redes sociales permite un intercambio riquísimo de información y de opiniones por parte de los cibernautas acerca de las vida social, económica y cultural que se vive en un país.

Los ciberciudadanos se informan mediante las redes sociales sobre lo que acontece en México y el mundo. Acceden a los diarios on line, a los portales de las agencias de noticias, escuchan la radio o ven la televisión por internet.

A través de esta nueva forma de acceder a la información, la gente busca noticias de Guerrero para conocer las políticas públicas implementadas por el gobierno, los índices de violencia, el avance en los temas de la desaparición de personas, la presencia del ejército o la policía.

Unos minutos más tarde busca información sobre las negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre México y los Estados Unidos, sobre el conflicto en Siria o las declaraciones del presidente ruso Vladimir Putin.

A esta dinámica de acceso inmediato a la información se suma el fenómeno de las fake news, o noticias falsas, a la cual todos estamos expuestos como cibernautas. Cualquier persona está expuesta a recibir información sobre figuras públicas, decisiones gubernamentales o situaciones naturales que nada tienen que ver con la realidad.

Los ciudadanos están expuestos a informaciones verídicas emanadas de fuentes fidedignas como las instituciones públicas, los medios de comunicación a través de los servicios periodísticos. Pero también, se encuentran vulnerables antes las noticias falsas y su propagación mediante el uso de robots cibernéticos en la red.

En el momento histórico en el que vivimos es difícil saber quiénes son los generadores de la información que circula en internet. En ese sentido, las instituciones tienen la oportunidad de convertirse en las fuentes de información fidedigna, a la que los ciudadanos recurran para informarse sobre los valores y principios democráticos.

Los partidos políticos pueden contribuir a la comunicación política del espacio público al divulgar artículos de opinión, investigaciones o análisis sobre temas políticos, económicos o sociales de coyuntura, o que se discuten en la arena pública del municipio, el estado o el país para generar opinión pública, y orientar las discusiones a los temas de envergadura.

Pueden aprovechar el impacto de las redes sociales con los públicos jóvenes para distribuir esta información, y con una estrategia de comunicación digital, generar comunidad y propiciar, sin costos onerosos, un debate político con los ciberciudadanos

En la era de la información y el conocimiento, la democracia se mueve entre los debates televisivos y los hashtags; entre la opinión pública generada por los espacios noticiosos y los trending topics; los espacios de análisis y los reportajes on line.

Los partidos políticos y los ciudadanos se encuentran frente a una situación comunicativa sin precedente para establecer una verdadera ciberdemocracia en la que el medio digital permita crear espacios de debate y encuentro entre unos y otros.

Rey Morató habla de ciberdemocracia para referirse al escenario que queda tras la avasallante revolución tecnológica de la web 2.0 en el sistema político. Pero esta solo puede construirse mediante la participación de actores que utilicen las herramientas tecnológicas para establecer un diálogo en el que se debate la situación política y económica del país, las noticias actuales, los análisis, la violencia y otras situaciones.

La gran oportunidad es que las instituciones públicas y políticas asuman ese rol y se conviertan en los actores principales que utilicen las redes sociales para fomentar ese diálogo político con los ciudadanos, para propiciar una mayor participación de los hombres y las mujeres de este país en los asuntos públicos, y su intervención en las decisiones políticas.

El nuevo paradigma de comunicación política con el uso adecuado de las tecnologías de la información puede contribuir a ello, y son las instituciones las que pueden garantizar su aprovechamiento y la construcción del diálogo democrático entre los componentes de la esfera pública.


Bibliografía

Perasso, V. (2016) Qué es la cuarte revolución industrial (y por qué debería preocuparnos). Lugar de publicación: https://www.bbc.com/mundo/noticias-37631834

Torras, L. (2017). Vivir en tiempos de la cuarta revolución industrial. Lugar de publicación: https://es.weforum.org/agenda/2017/02/magnitud-e-implicaciones-de-la-cuarta-revolucion-industrial/

Miró, M. (2015). La comunicación política en la era digital. El papel de Facebook en la ciberdemoracia y como espacio de diálogo entre políticos y ciudadanía en España. Universitat Jaume I. España

Rey Morató, J. del (2007): Comunicación Política, Internet y Campañas Electorales. De la Teledemocracia a la Ciberdemocracia, Barcelona, Editorial Tecnos.